¿Cuántos lavados hacen falta para que una toalla deje de hacer bolisas? Porque esa bolisa naranja sólo podía venir de un sitio, muy cercano al de pensar por cierto: El toallero.
Ya las habías olvidado. Fuiste al Zara Home te compraste los dos juegos de toallas, el verde pistacho y el naranja...naranja. Y lo sabías, sabías que iban a hacer bolisas como es menester en una toalla, si no las hicieran las llamarían gamuzas, no toallas. Y no fallaste, aparecieron, por todas partes. Pero una vez lavadas te olvidaste de sus pelusas pensando que desaparecerían y ahí es dónde te equivocaste. Han vuelto.
Fue entonces cuando me sobrevino la segunda pregunta, la gran duda existencial de nuestro tiempo:
¿Qué vida tiene una toalla? Cuando deje de hacer pelusas, ¿significará que ha muerto? ¿Que su ciclo de secados ha terminado? ¿Que tendré que comprar otras que hagan bolisas?
Y mientras seguía pensando, montones de dudas me venían a la cabeza. No sé cómo La 2 no ha hecho un documental sobre ellas; habrá algún "pelusólogo" que haya respondido a todas mis preguntas. Porque, ¿cómo apareció esa bolisa en mi pantalón? Estoy seguro de que cuando salí por la mañana no estaba, la habría visto. ¿Tienen las pelusas de toalla, mucho más finas ellas, la misma necesidad de apelotonarse que las pelusas de debajo de la cama? Haced la prueba, pasad la aspiradora por la habitación…todo normal hasta que la pasas por debajo de la cama y… ¡flomp! La aspiradora se atasca, comienza a hacer un ruido infernal "¡fuuuuuuuuuuuuuuuuusssssss!" y una barrita de color rojo aparece como diciendo "voy a explotar". Un rápido movimiento de mano y ¡zas! Notas como una enorme pelusa muerta pasa a través del tubo… Eso, o has aspirado al gato, claro.
Lo curioso de estas pelusas de toalla es que como las de debajo de la cama, engordan en sitios, digamos...oscuros. Porque claro, tú te secas todo el cuerpo con ellas, pero ¿por qué las bolisas no aparecen en el pelo? ¿En los brazos? No, deciden juntarse de cintura para abajo y rodilla para arriba, de ahí que la encontrara en el pantalón… Aunque puestos a elegir mejor que lo hagan en sitios oscuros y no en la cabeza, imagina a los niños de la mano de sus madres señalándote con el dedo y diciendo: "mira mamá, es el Increíble Niño Toalla".
¡¡¡¡La banda del Club!!!!

