Lo de ayer era una banda irreconocible, no había nada. No había presión, no había bandas, no había equipo, una sombra del del año pasado que nos ilusionó a todos, recordando tiempos mejores y nos hacía pensar en lo máximo. Por no haber no había ni delanteros. Oliveria, delantero centro, perdido por las bandas intentando buscar un balón lejos del área, balón que ni siquiera llegaba. Los que predecían un duelo fratricida entre los hermanos Milito, se quedaron con las ganas. A Diego sólo se le vio en el minuto cinco cuando estrelló el balón en el palo, balón que otro año habría metido con la punta del... y cuando fue substituído; a su hermano Gaby creo que se le vio sentado en una silla junto a un guardia jurado tomando una CocaCola mientras le comentaba uno de los goles de Messi, le habían dado el día libre en el Barça.
En el bar, un atlético me decía "es que el Zaragoza es un equipo que deja jugar, y cuando dejas jugar a un equipo como el Barça...te la clava, como juegue así contra los Vikingos se van a llevar una buena." Lo siento pero lo dudo, por lo menos seguro que los Vikingos no se dejan arrollar de mala manera y su defensa, tal vez tan mala como la del Real Zaragoza que es un puto coladero, seguro que a la segunda que Messi intente una de las suyas le meterán una hostia que hará que se lo piense la próxima vez. Ojo, no estoy diciendo que el Real Zaragoza debería haber mandado lesionado al vestuario a algún jugador del Barça, pero lo que no puedes es quedarte quieto mirando "¡uy! que viene Messi, ¡coño! se va Messi, ¡la hostia! gol de Messi."
Perdón por los "palabros" pero el que me conoce sabe que para mí el Real Zaragoza, si bien no es mi religión como escuché una vez de un gañán del Madrid, significa mucho. Es mi equipo, es mi ciudad y es mi tierra y ver que juega de esa manera me reconcome hasta lo más profundo y los que no conocían esta faceta mía o me están conociendo a través de estas palabras se habrán dado cuenta de lo que significa para mí, no lo puedo evitar.
Espero que dentro de poco pueda rectificar este post y no tenga que recordar lo que pasé hace cinco años en Génova.
Me voy a dormir que ya es horica.



